Apartamento con calefacción

Elegir el sistema de calefacción más adecuado a veces es complicado. Entran en juego muchas variables: eficiencia, coste de la instalación o uso que se dé a la vivienda, entre otras. Precisamente, este último aspecto puede ser decisivo, ya que realizar una gran inversión cuando la calefacción solo se va a usar unos pocos días al año no siempre resulta rentable.

Por fortuna, hoy en día hay un sistema de calefacción para casi cada tipo de necesidad, de modo que con un buen asesoramiento no será tan complicado acertar y conseguir el máximo confort en los meses invernales con el mínimo coste. Te damos algunas claves.

 

¿Qué sistema elegir para la vivienda habitual?

En buena medida, esta cuestión va a depender de la tipología de vivienda y de la climatología. Pero vayamos por partes. En climas fríos, un sistema de calefacción por gasoil o mediante calderas de biomasa pueden resultar rentable en lo que a consumo se refiere, pero cuentan con una desventaja: se necesita espacio no solo para la caldera, también para el depósito y el combustible. En viviendas unifamiliares no suele ser un problema, pero hay que tenerlo en cuenta.

Sin dejar de lado la climatología, en zonas frías que necesitan una climatización eficiente y constante, un sistema de calefacción mediante gas natural siempre es una buena alternativa. Eso sí, no hay que olvidar un condicionante: que el suministro llegue a la vivienda. Si no hay ningún problema, hoy en día las modernas calderas de condensación ofrecen un magnífico rendimiento, lo que reduce el consumo energético de manera notable.

Más ventajas de un sistema de calefacción mediante gas natural: solo se necesita un pequeño espacio para instalar la caldera, el suministro de combustible es constante y no hay que estar pendiente de llenar depósitos. 

Hay otras alternativas. La más eficiente sería un sistema de calefacción mediante bombas de calor. Estas ofrecen un elevado rendimiento, generando hasta 3kW de calor por cada kW de energía eléctrica consumida. Sin embargo, no funcionan bien en climas muy fríos.

Y en viviendas de reducidas dimensiones y que estén vacías la mayor parte del día, un sistema de calefacción con tecnología inverter puede ser una opción. La gran ventaja es que hay aparatos muy económicos y, además, al contrario que los demás sistemas, no necesita apenas obras para su instalación.

 

¿Y en una segunda residencia?

Cuando la vivienda se usa solo en determinadas épocas, los criterios de elección del mejor sistema de calefacción pueden cambiar bastante. Lo más habitual, sobre todo si la casa no se usa mucho en invierno, es descartar sistemas que necesiten una inversión elevada para su instalación, como son los que funcionan mediante caldera o bomba de calor y circuitos de agua caliente.

Los radiadores eléctricos podrían ser una alternativa, pero su consumo no suele ser muy eficiente. La elección del sistema de calefacción podría pasar entonces aparatos de aire acondicionado inverter, pero en zonas especialmente frías su eficiencia se puede ver mermada. 

Chimeneas o estufas de pellets con canalización son otra opción. Pero como señalábamos, cualquier sistema de calefacción que emplee biomasa tiene en contra la necesidad de contar con espacio para almacenar el combustible.

Elegir, por tanto, el mejor sistema de calefacción a veces no es sencillo. El mejor consejo es contar con el asesoramiento de profesionales como los de Urbangas. Nuestros expertos pueden hacer una valoración de las necesidades de la vivienda, así como de otros aspectos que pueden influir en el rendimiento de la calefacción. Así, siempre te ofrecerán el sistema que realmente sea más rentable y eficiente para tu hogar o tu segunda residencia.