Si en nuestro edificio disponemos de una caldera central capaz de darnos esa sensación de calor y confort que queremos en nuestra casa, además de proporcionarnos agua caliente siempre que la necesitemos, un aspecto vital esencial será el buen mantenimiento de la propia sala de caldera. ¿Qué debemos tener en cuenta en este sentido?

Ante todo, un aspecto importante es el tema de la seguridad. No todo el mundo debe tener acceso a este espacio concreto del edificio. Se recomienda que sea el presidente de la escalera y el administrador quienes dispongan de una llave de la sala de caldera cara a evitar la entrada de terceros o de personas ajenas al inmueble que pueden ocasionar problemas que pueden poner en jaque incluso la propia seguridad del edificio. Amén de las diferentes manipulaciones de la caldera central por parte de algunos vecinos.

Superado este aviso importante, veamos cuáles son las consideraciones especiales para salas de caldera que se deben seguir en tu edificio. Lo más importante es el tema de la ventilación. La caldera debe estar en un espacio donde sea permanente el cambio de aire cara ano acumular gas en el ambiente, ya que este podría entrar en combustión violenta y por ende en explosiones que hay que evitar a toda costa.

Como bien sabes, el gas natural es una mezcla de gases, algunos livianos como el metano pero otros más pesados como el etano y el propano con lo que algunas partes del gas que se pierde va hacia arriba y otros hacia abajo. Por lo que la ventilación en una sala de caldera es tan importante que debe permitir sacar a la atmósfera esas posibles pérdidas de gas y que éstas no se acumulen.

Precaución con las pérdidas de gas

Las calderas modernas tienden a tener el hogar presurizado cuando están en marcha y solamente hay lo que se llama depresión en el hogar cuando la caldera tiene el fuego apagado y la entrada de aire al quemador cerrada. ¿Esto qué quiere decir? que en las calderas de hogar presurizados, las pérdidas de gas en combustión pueden invadir el ambiente.

Las que tienen en el hogar una leve depresión son menos probables a que sufran escapes de gases en combustión directamente al ambiente. No hay que olvidar que una vez que la combustión se prolonga más allá de la entrada a los tubos, cuando la llama se apaga se generan gases sin quemar y estos se pueden perder por el  ambiente. Los gases de mala combustión, no solo pueden llegar a ser explosivos, sino que son muy tóxicos, por la alta presencia de monóxido de carbono.

En el caso de accidente de pérdida de gas, que se detecta fácilmente por el olor, es preciso no prender ningún tipo de elemento eléctrico, alejar rápidamente a las personas del lugar, llamar al servicio de gas y a los bomberos pero jamás descubrir por dónde se pierde el gas encendiendo, como es lógico, un mechero o un Bósforo. ¡Mucho cuidado!