Si bien es cierto que muchas calderas se usan para calentar el agua durante todo el año; es durante los meses de invierno cuando su uso es mucho más intenso por culpa de la calefacción. Durante el frío la caldera puede estar en funcionamiento durante horas y, a veces, prácticamente tanto de día como de noche.

En estas circunstancias, es normal que pueda haber algún tipo de problemas o errores que hace que sea necesario tomar acciones que van desde cosas sencillas a revisiones y la intervención de un equipo técnico. En este artículo os presentamos los errores más frecuentes de las las calderas durante el invierno y cómo resolver cada uno de estos frecuentes problemas.

Los fallos de las calderas en invierno

  1. Bajadas de presión: Las bajadas de presión son algo que tiende a producirse a medida que pasa el tiempo y sobre todo durante el invierno. En sí, no se tratan de una avería o un fallo, sino más bien de un desajuste. Las bajadas de presión provocan que el agua caliente desaparezca y la caldera pierda potencia calorífica durante el invierno. La buena noticia es que uno mismo puede resolver este problema realizando pequeños ajustes como sería, por ejemplo, llenar el circuito a la presión recomendada por el fabricante.
  2. Obstrucción de la salida de humos: Este error del funcionamiento de la caldera se suele detectar al observar el panel electrónico de control. El propio dispositivo de la caldera bloqueará el encendido por seguridad. Si no se resuelve, es un problema grave ya que implica al monóxido de carbono, terriblemente letal. Afortunadamente los últimos modelos de caldera simplemente dejarán de funcionar y no habrá peligro. La forma de resolverlo es desatascar los conductos de ventilación. Para ello, lo más adecuado es llamar a un especialista.
  3. Sonda de temperatura: La sonda de temperatura es una parte de la caldera que se encarga de saber a qué temperatura está el agua, para que el mecanismo decida, automáticamente, si debe calentarla más o no. En ocasiones, puede producirse una avería de la sonda de temperatura que provoque, como consecuencia, que el agua que está dentro no se caliente porque la caldera piense que ya está a una buena temperatura. La solución en estos casos pasa siempre por el servicio técnico.
  4. Bomba de recirculación: En el caso de que al encender la calefacción la temperatura suba pero, más adelante, vuelva a bajar probablemente estemos ante un caso de mal funcionamiento de la bomba de recirculación. Se trata de una avería bastante compleja como para intervenir por nosotros mismos, por lo que lo recomendable es llamar a un técnico que se encargue de resolverlo.
  5. Avería en la bomba: En ocasiones pueden aparecer ruidos de rozamiento durante el funcionamiento de las calderas. Esto puede deberse a un incorrecto funcionamiento de la bomba. En este caso habría que llamar a un técnico especialista.