Está claro que cada persona tiene una asimilación propia del calor y de las altas y bajas temperaturas: cada uno soportamos de una manera el frío. Sin embargo al vivir en una comunidad de vecinos puede ocurrir que tengamos que aguantarnos con una calefacción central y que esta determine la misma temperatura para todos los inmuebles. ¿Qué hacer para evitarlo? La descentralización de la calefacción.

O lo que viene a ser lo mismo: que cada uno controle y opte por la temperatura que crea conveniente en su hogar. Y es que, que toda la comunidad de vecinos deba tener la misma temperatura puede ocasionar múltiples problemas. Incluso si se opta por ser democrático y seguir los grados centígrados aconsejados por salud. Hay vecinos que son más frioleros y otros que, aunque quieren calefacción, apenas necesitan tenerla un poco enchufada para satisfacer sus necesidades básicas. Controlar la temperatura de la vivienda de manera propia o la descentralización de la calefacción qué duda cabe es la mejor opción.

Se puede optar por esta opción en prácticamente todas las comunidades de vecinos. Al descentralizar la calefacción, cada vecino asumirá un gasto propio por lo que consuma al disponer de un contador individual. La mejor opción es optar por gas natural: pagas por lo que consumes, no hay más. Además tampoco vas a necesitar de grandes obras ya que en la mayoría de los casos, al descentralizar la calefacción tan solo necesitarás instalar una caldera propia e individual y conectarla al circuito de radiadores existentes.

Con esta posibilidad, cada vecino decide su consumo y su temperatura, incluso por días sin tener porque tener una temperatura u otra e incluso tener que sentirse ahogado en su propia casa con tanto calor debido a la calefacción central. Los termostatos ayudan a regularlo en este sentido.

La mayoría de comunidades de vecinos cuentan con el conocido como calefacción en anillo por lo que realizar la instalación de gas natural es algo muy sencillo, ya que la mayoría de las obras se realizan al instalar las calderas en las viviendas, sin estar en la obligación de alterar el circuito de los radiadores ya instalados. Por su parte, en el caso de los circuitos de calefacción en columna, donde los radiadores se encuentran unidos verticalmente entre las diferentes plantas del bloque, se tiene que cambiar la distribución en anillo y unir los radiadores a la caldera individual instalada en cada domicilio.