Cuando se va a instalar un equipo de aire acondicionado en una estancia o en un inmueble surgen muchas dudas y preguntas, pero, sin duda, la más recurrente tiene que ver con las frigorías por m2 que se necesitarán para alcanzar el máximo confort térmico con el menor consumo energético posible

Lo primero que se debe tener en cuenta es que ese cálculo del aire acondicionado no es una ciencia exacta, que depende de varios factores muy diferentes. Y la segunda cuestión esencial es que, por esa misma razón, conviene dejar en manos de profesionales el cómputo de frigorías por metro cuadrado que realmente se necesitan.

Un cálculo aproximado

Aunque sea un instalador autorizado quien mejor pueda determinar las frigorías del aire acondicionado, sí es posible hacerse una idea aproximada según un cálculo muy sencillo. Bastaría con multiplicar el largo, ancho y alto de la estancia para obtener los metros cúbicos que tiene y, a su vez, multiplicar esa cantidad por 40. El resultado serían las frigorías necesarias de media.

De esta forma, necesitaríamos un aire acondicionado de 3.000 frigorías para, por ejemplo, para un salón de 30 metros cuadrados y 2,5 de altura. O haría falta un equipo de aire acondicionado de 3.500 frigorías para un loft de 25 metros cuadrados y 3,5 metros de altura.

Sin embargo, eso sería un cálculo muy aproximado. Hay que tener en cuenta que cada inmueble, cada vivienda e incluso cada estancia dentro de ella tienen unas características particulares, y cualquiera de ellas (mucho más si se combinan varias) va a influir de manera decisiva a la hora de calcular las frigorías del aire acondicionado. ¿Qué factores son esos? De manera genérica, podrían mencionarse los siguientes:

  • Clima: es un factor básico a la hora de calcular las frigorías del aire acondicionado. Cuanto más cálida sea la zona en la que se encuentra el inmueble, mayores serán la necesidad de refrigeración.
  • Nivel de aislamiento térmico del inmueble o las estancias: si es bueno, se rebaja el número de frigorías por m2 necesarias. Y no se tiene solo en cuenta el aislamiento de paredes o tejado, también el que proporcionan las ventanas.
  • Orientación: estancias soleadas requieren aparatos con mayor potencia que aquellas otras que no reciben la incidencia directa de los rayos solares o lo hacen durante menos tiempo.
  • Altura: cuando se trata de viviendas, plantas altas de unifamiliares o áticos en edificios está más expuestos al sol, de modo que también será necesario aumentar el número de frigorías por metro cuadrado.
  • Uso: evidentemente, el uso de que se dé a la estancia hará variar de manera decisiva los cálculos. Un ejemplo lo tenemos si comparamos un restaurante con una vivienda. En el primer caso siempre se necesitarán muchas más frigorías por metro cuadrado. O incluso dentro de una casa las necesidades pueden variar, sería el caso del salón frente a las habitaciones.
  • Otros aspectos: además de todo lo anterior, en el cálculo del aire acondicionado también se tienen en cuenta factores como si hay tabiques interiores, así como las luces y equipos electrónicos o electrodomésticos de cada estancia que se desee refrigerar.

De este modo, en algunas circunstancias será necesario multiplicar los metros cúbicos de la estancia no por 40, sino por 60 y hasta por 80 para dar con el número de frigorías adecuadas. En otras palabras, en el caso de un ático situado en el centro de una ciudad de clima cálido podría necesitarse un aire acondicionado de 3.000 frigorías para una pequeña habitación de 17 metros cuadrados y 2,5 de altura. 

En definitiva, es importante calcular muy bien las frigorías por metro cuadrado que se necesitan. Lo es por confort térmico, por eficiencia energética (aparatos mal dimensionados consumirán más) y para que los equipos tengan una vida útil larga y no den problemas.