España produce más electricidad de la que consume

El cambio energético en España se prevé necesario con tal de reutilizar la gran cantidad eléctrica que produce el país y su dependencia de otros combustibles. Esta es la realidad energética de España.

Hace un tiempo la comisaria europea de Cambio Climático, Connie Hedegaard, señalaba que España necesitaba urgentemente ya una reforma energética colocando como ejemplo el aumento de la factura de electricidad que ha sufrido el país en los últimos años a la par que su dependencia de la importación de combustibles fósiles. Por aquel entonces, Hedegaard le presentaba al que era ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, el proyecto “Cambio Climático y Energía 2030”, una propuesta vinculante por parte de la Comisión Europea que tiene entre otros objetivos reducir el 40% las emisiones de gases de efecto invernadero respecto a la década de los 90. España, como país miembro, deberá tener al menos un 27% de su energía de carácter renovable. Una ambiciosa propuesta pero utópica para los más críticos. Y es que, ¿en qué situación se encuentra España respecto a la energía en estos momentos?

España produce casi el triple de energía de la que consume

La energía eléctrica, la más consumida en todo el país, presenta un déficit tarifario de 30.000 millones de euros, una cifra algo similar a la cifra que tuvo que emplear Bruselas para el rescate bancario del país. Eduardo Montes, presidente de UNESA, en el libro elaborado conjuntamente con la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos “La energía que precisamos” subraya que dentro del recibo de la luz, solo el 40% corresponde al sistema eléctrico, pero ¿y el resto? a un campo tan impreciso como el de la “política energética y en general”. Montes afirmó que “de qué sirve tener una energía barata si luego el recibo es de los más caros”.

Según un informe elaborado por “Red Eléctrica de España”, en todo el país podemos encontrar instalada una potencia de 108.200 MW. ¿Llegamos a usarla toda? No. En el momento de mayor exigencia, España necesita “solo” 40.000 MW. Esto pone en evidencia la seguridad del país respecto a las infraestructuras en energía eléctrica pero de elevado coste a la hora de mantenerlas. Y es que, por ejemplo, cuando hay poca demanda de energía eléctrica muchas de las centrales repartidas por el país no entran en funcionamiento pero sí deben continuar operativas mientras que las centrales de ciclo combinado disparan sobremanera su coste de mantenimiento.

España necesita gas, carbón y petróleo

El exceso de energía que produce España, convierte al país en un perfecto exportador de la misma, sobre todo a Portugal, Marruecos, Andorra y Francia pero estas cifras siguen sin compensar el elevado gasto que supone producirla. De 2010 a 2016, se exportaron por ejemplo entre 6.000 y 10.000 GWh, una cifra a priori alta pero que solo representa entre el 2% y el 4% del total de la energía producida. Como paradoja, España es potencia productora de electricidad pero carente de gas, carbón y petróleo, en este último se necesitan cada año 58 millones de toneladas. ¿Por qué no se transforma la energía para su reutilización? Esta teoría la persiguen desde hace años diferentes asociaciones e incluso organizaciones ecologistas pero sin suerte en cuanto a respuestas.

En el lado positivo, la energía hidroeléctrica que representa casi el 40% de energía eléctrica renovable del país, casi 15 puntos más que Alemania (25%). En el negativo, el carbón que aporta solo el 15% del total de la energía producida. Y es que, el carbón que se consume en España es prácticamente importado ya que la extracción del carbón nacional es bastante más caro, debido a las dificultades de extraerlo lo que, incluso, llevó al sector de la minería a diferentes protestas hace unos cuantos años tras conocerse la hipotética idea de que el gobierno quería clausurar las cuencas mineras asturianas y leonesas y que derivaron con la firma del Plan del Carbón para el período 2013-2018. Un plan que incluye subvenciones y ayudas de diversa índole y donde la cuota de carbón nacional debe ser el 7,5% del “mix” energético total.  ¿Y qué pasa con las centrales nucleares? En España, todas las centrales nucleares instaladas son antiguas y tienen un fin de ciclo de vida próximo, ya que entre 2021 y 2028 termina la licencia operativa de absolutamente todas las centrales.