Un edificio sostenible no es únicamente aquel que emplea materiales verdes en su construcción, sino aquel donde el término de autosostenibilidad hace referencia a cómo se economiza a nivel energético. Así funcionan los edificios autosostenible…

 Debido al incremento de la contaminación, el cambio climático está haciendo mella en nuestra vida diaria, es innegable que el modo de vida capitalista más acuciado aún por la tecnociencia no es un modelo de vida sostenible en el tiempo. El efecto invernadero y la contaminación, son algunas de las principales razones de ser de los edificios autosostenibles. Cada día más personas se plantean vivir de un modo más respetuoso con su entorno y es por ello por lo que se decantan por este tipo de arquitectura.

La clave de un edificio autosostenible es que cuente con energías renovables como la fotovoltaica, calefacción solar de agua o aerogeneradores que permitan transformar el viento en energía. Es posible disminuir hasta un 80% de la energía empleada en el hogar si sustituimos las fuentes de energía tradicionales por energías limpias. Además de ahorrar dinero, estaremos ayudando a la naturaleza y por ende al planeta y a la humanidad.

 Hay construcciones que consiguen disminuir el nivel de energía empleado en el edificio, así como los residuos generados en un 60 u 80 % con respecto a la arquitectura tradicional. Hoy día, ya no es necesario construir edificios de modo exclusivo con cimientos y ladrillos, podemos emplear distintos recursos naturales para este fin.

El funcionamiento de los edificios autosostenibles se basa en cinco principios:

  1. Consideración a nivel climático, hidrográfico y de los ecosistemas en los que se instalan los edificios para lograr el menor impacto ambiental consiguiendo el mayor rendimiento posible.
  2. Eficacia en el empleo de materiales de construcción, poniendo prioridad en el uso de materiales de bajo contenido energético.
  3. Reducción del consumo energético empleando energías renovables o limpias.
  4. Minimizar el balance energético global del edificio, desde su diseño; pasando por la construcción y su posterior utilización.
  5. Proporcionar una confort y salubridad a los ocupantes del edificio tratando de incidir del menor modo posible en el ecosistema en que se instala.

Una necesidad para conservar el planeta

La construcción de este tipo de edificios se lleva a cabo teniendo en cuenta el ciclo de vida de los materiales, el empleo de materias primas y energías renovables y también se contempla la necesidad de reducir la cantidad de materiales a emplear y la energía durante todo el proceso.

Entre las metas de la arquitectura sustentable se encuentra la eficiencia energética para lo cual, se diseñan técnicas de ahorro energético basadas en la captura de energía solar o en la generación de la propia energía. Para ello, se han ideado sistemas como la calefacción solar activa y pasiva, el calentamiento solar de agua, la generación eléctrica solar, calefacción geotérmica, generadores eólicos incluidos en los edificios o la acumulación freática.

Vivir de un modo sostenible ya no es un capricho, sino una necesidad prioritaria para la conservación de nuestro planeta. Los edificios autosostenibles constituyen una alternativa viable para lograr reducir el impacto medioambiental que la arquitectura tradicional genera en el entorno. Reduciendo el uso de materiales y/o empleando aquellos menos contaminantes, utilizando elementos reciclados y prescindiendo de energías tradicionales podemos construir los edificios de nuestros sueños tratando de dañar lo menos posible los hábitats en los que se integran.