frío en el baño

La cuenta atrás para la llegada del frío en el baño ha empezado. Por ello, nada mejor que empezar a proteger cada rincón de nuestra casa, sobre todo aquellas partes más sensibles a las bajas temperaturas. Una de ellas es el baño o los baños de los que dispongamos. Dos elementos se vuelven imprescindibles: suelos de madera y calefacción. ¿Habías pensado en una reforma?

Con la llegada del frío del otoño y sobre todo del invierno, muchas casas deciden tomar cartas en el asunto y prepararse antes de tiempo. Dos opciones son bastante recurrentes, ambas rápidas, no deben porque ser caras y están totalmente relacionadas: instalar calefacción en el baño e instalar suelo de madera a modo de parquet laminado o tarima flotante para intentar conservar esa calidez tan necesaria y deseada cuando el mercurio alcanza cuotas más bajas de lo queríamos.

Suelos de madera

Revestir los baños con madera es una opción cada vez más recurrente a la hora de realizar una reforma en nuestro hogar. Y más en un espacio tan personal y donde más sufre el frío como es el baño. Para ello no hacen falta grandes obras y tampoco hay que quitar los azulejos de las paredes y ni tan siquiera los rodapiés. Si encima tienes un baño pequeño, en un momento tendrás un elegante y confortable parquet en el sueño que te ayudará a gestionar mejor la temperatura y los grados de estos metros cuadrados.

Tu cuerpo te lo agradecerá sobre todo a la hora de darte un baño o en las primeras horas de la mañana cuando tu cuerpo está resguardando una temperatura mucho más cálida gracias al calor de la cama. Además los suelos de madera son una solución fácil de mantener y limpiar. Ofrecen un toque elegante acogedor y diferente al baño, sin grandes obras. Para ello no necesitas grandes presupuestos y encontrarás de paso beneficios para una mejor salud y un cómodo bienestar.

Calefacción en el baño

Otro de las opciones –relacionadas con el apartado anterior- es instalar calefacción en el baño. Y es que muchas veces denostamos esta parte de la casa y tan solo instalamos calefacción en las habitaciones o en el salón. Gran error. Instalar también o solo en el cuarto de baño no está asociado a un gran gasto añadido que asumir a final de mes. Por lo general, los baños suelen ser más pequeños y necesitan de un poco de calor para encontrar calidez y una agradable temperatura. Es decir, se calientan antes que otras partes de la casa.

Instalar calefacción en el baño es también apostar por una mejor salud. No solo por comodidad. El frío puede ser tal durante alguna parte del año que de no subsanarlo en casa puede llevarnos a resfriarnos en nuestro propio hogar, aunque estemos bien abrigados. Cosas tan simples como abrir las ventanas o salir de la ducha nos puede exponer a las bajas temperaturas y por ende que nuestro cuerpo coja frío y se debilite. Disponer de calefacción en el baño nos ayudará a no pasar frío durante ningún momento del día cuando nuestro cuerpo desnudo se enfrente al cambio de temperatura en este apartado de la casa. Ofreciéndonos una estancia agradable, acogedora y cálida.