La climatización es hoy en día esencial para disfrutar de un ambiente agradable y del máximo confort no solo en nuestros hogares, también en centros de trabajo, asistenciales o comerciales. Sin embargo, las peculiares características de cada uno de ellos hacen que ni la instalación ni los equipos de aire acondicionado no puedan ser los mismos en todos los espacios.

En estancias, recintos e inmuebles de pequeñas dimensiones es posible la instalación de los más variados equipos de aire acondicionado, desde los más sencillos de split hasta sistemas centralizados. No ocurre lo mismo cuando hablamos de grandes superficies, donde algunos de los sistemas de climatización no pueden ser tan eficientes como en espacios pequeños.

Aspectos básicos que se deben tener en cuenta

No solo por sus dimensiones, también por su distribución, las grandes superficies han de ser analizadas al detalle para instalar un sistema de aire acondicionado que permita climatizar adecuadamente todo el espacio. Es sencillo entenderlo: no es lo mismo climatizar un hipermercado que un cine o un recinto dedicado a exposiciones. Estas son algunas cuestiones importantes que se deben valorar:

  1. Distribución: en espacios abiertos como oficinas, es más aconsejable instalar un aire acondicionado de tipo cassette, que permite una mayor dispersión del aire. Si se trata de un espacio compartimentado, como los despachos o salas de consulta, es preferible la instalación de unidades interiores en las paredes.
  2. Sistemas centralizados: son muy eficientes en el caso de superficies de grandes dimensiones. Es importante, eso sí, tener en cuenta la necesidad de extender canalizaciones y planificarlo muy bien, sobre todo si hay que climatizar varias plantas. Otro aspecto importante es el del peso de los equipos exteriores del aire acondicionado, que normalmente se colocan en tejados y azoteas.
  3. Roof-top: este sistema de aire acondicionado es muy común en grandes superficies diáfanas como naves industriales o polideportivos por su simplicidad de montaje. Las unidades exteriores, que son compactas, se instalan en la azotea y en el interior simplemente hay que extender una red de conductos que pueden quedar a la vista sin problemas.
  4. Eficiencia: es, tal vez, una de las cuestiones más importantes, sobre todo en espacios amplios, más difíciles de climatizar. A la hora de elegir el sistema de aire acondicionado es imprescindible calcular al detalle las necesidades, teniendo en cuenta tanto el coeficiente de rendimiento de los equipos como el coeficiente de eficiencia frigorífica.
  5. Calidad del aire: en espacios en los que se mueven muchas personas, como centros comerciales, o que son tan sensibles como hospitales, es importante que los equipos dispongan de lámparas germicidas. Estas son capaces de acabar con los gérmenes que se reproducen con facilidad en los equipos. Por supuesto, filtros antipartículas y una limpieza periódica de aparatos y conductos del aire acondicionado son imprescindibles.
  6. Temperatura: para trabajadores o clientes, es importante el confort. Pero eso no significa que haya que llegar a extremos. De hecho, incluso existe una normativa en lo referido al funcionamiento del aire acondicionado en edificios y locales de uso público que establece como límites los 21 y 26 ºC.
  7. Medidas complementarias: en grandes superficies y espacios con un gran trasiego de gente, se puede mejorar la eficiencia del aire acondicionado con equipos como cortinas de aire, que hacen de barrera en puertas y ventanas, impidiendo que entre aire del exterior.

Como ves, la instalación de aire acondicionado debe planificarse al detalle para que resulte realmente eficiente en espacios de grandes dimensiones. Hay diferentes alternativas y, dependiendo de las características de los inmuebles, unas pueden ser más adecuadas que otras. Por eso, el mejor consejo es dejarlo siempre en manos de profesionales especializados en la climatización de grandes superficies.