ahorra energía para ti y para el planeta

Contempla el ahorro que consigues en el consumo energético de tu casa como un ingreso más en tu cuenta bancaria y como un aporte al medio ambiente al reducir las emisiones nocivas.
Pequeños cambios pueden llegar a dar grandes resultados y es cuestión de cambiar de hábitos y saber elegir los aparatos que tenemos en casa:

Adiós a los fantasmas: las cargas fantasma son el conjunto de energía que consumen nuestros aparatos cuando están sin funcionamiento. A pesar de que estén apagados, es sabido por todos que el modo stand by consume, poco, pero consume, y éste poco a lo largo del año, es otro tanto que suma en tu cuenta bancaria.
Conectando los dispositivos a una regleta y apagando el interruptor de esta anulamos todas las fugas de consumo que puedan tener los aparatos que apagamos y no desenchufado.

Electrodomésticos con máxima eficiencia energética: aprovecha la ocasión y en cuanto cambies un electrodoméstico, quédate con el que mayor eficiencia energética te ofrezca.
Un electrodoméstico con la más alta clasificación de eficiencia energética puede llegar a utilizar hasta un 50% menos de energía que otros con una clasificación más baja. Si bien es cierto que al momento de la compra puede resultarte un poco más caro, esta pequeña inversión se convertirá en ahorro en compensar el coste del aparato reduciendo significativamente las facturas de suministros.

Instala un termostato modulante
Un sistema de caldera con termostato modulante y sonda exterior hará que la caldera trabaje exactamente sólo cuando se la necesita y de manera gradual.
Un termostato On / Off encenderá la caldera en cuanto la temperatura baje, y la apagará en cuanto llegue a la temperatura programada.
Un termostato modulante mantendrá un seguimiento de la temperatura en cada momento, regulando la potencia de la caldera en base a la temperatura ambiente. La caldera trabajará con la potencia necesitada, si falta poco para llegar a la temperatura deseada trabajará de manera suave consumiendo muchísima menos energía y adaptándose a la potencia necesitada sin picos de consumo.
Si aún no ha llegado la hora de cambiar tu instalación de calefacción y quieres aprovechar al máximo tu antiguo aparato disminuye 1º la temperatura que le pides a la caldera. Te sorprenderás que este pequeño gesto reduzca tanto la factura del gas.
Optimiza también en la cocina: Si vas a cocinar con el horno, aprovecha el calor generado para cocinar varias cosas a la vez, no pierdas el calor generado y ahorra en energía, tiempo y dinero.
Deja la puerta del horno abierta una vez hayas terminado, el calor residual subirá la temperatura de tu casa.

Mantén llena tu nevera: un espacio vacío en el frigorífico es un desperdicio de espacio y energía.

Los platos no necesitan enjuagarse. Pasa un papel de cocina para eliminar los restos y directamente en el lavavajillas, cree hacernos, el aparato está preparado para arrastrar la suciedad, no desperdicies agua inútilmente.
Involucra a tu familia: marca un periodo entre factura y factura y juega a ver quién menos tiempo está en la ducha, que tarda más encender la calefacción o quien abre menos la nevera.

Compare las facturas de los dos periodos y disfrute del ahorro.