El gas natural es una de las fuentes de energía más eficientes, por ello, su uso en hoteles y restaurantes ofrece muchas ventajas. Sin embargo, el gasto energético en este tipo de establecimientos es muy elevado, de ahí que resulte imprescindible implementar también medidas destinadas a maximizar el ahorro de energía sin que ello signifique una merma en los servicios que se prestan. ¿Pero es posible? La respuesta es afirmativa.

Calefacción, lavandería, cocina o instalaciones como spas necesitan del uso de combustibles. Y es la energía que consumen uno de los gastos más importantes que asumen a diario. Con el uso de gas natural ya se está ahorrando frente a otras energías, pero aun así se puede seguir trabajando en todo lo relacionado con la eficiencia energética. ¿Qué hay que tener en cuenta?

  1. Buenos equipos y buen mantenimiento

Una de las formas más efectivas de ahorrar en gas natural, sobre todo en lugares donde el gasto de energía es elevado e inevitable, es con unos buenos equipos. Calderas, calentadores o cocinas anticuadas siempre serán menos eficientes que equipos de última generación. Si son muy antiguos, quizá convenga acometer su sustitución, aunque sea de forma paulatina.

También es muy importante llevar un correcto mantenimiento de los aparatos e instalaciones que funcionen con gas natural. Revisiones y limpiezas periódicas hacen que el rendimiento sea mejor con un menor consumo de energía.

  1. Evitar fugas

En el caso de la climatización, es importante trabajar en dos aspectos para ahorrar en gas natural: el aislamiento y los accesos. En el primer caso, mejorar el aislamiento supone menos esfuerzo para caldear las instalaciones y, por tanto, un menor consumo.

En el caso de los accesos, hay que tener en cuenta que hoteles y restaurantes son lugares de elevada concurrencia en los que las puertas se abren y cierran constantemente. Algo tan sencillo como poner barreras de aire en las puertas hará que no haya pérdida de temperatura interior y que, por tanto, el gasto del gas natural necesario en climatización también sea menor.

  1. La limpieza en las cocinas

En el caso de cocinas de gas natural, las más eficientes por su elevado poder calorífico, una sencilla medida de ahorro es mantener los quemadores perfectamente limpios. La grasa y la suciedad hacen que la combustión no sea tan buena como debería y que se dispare el consumo.

No es el único consejo respecto a las cocinas. Si la de tu hotel o restaurante funciona mediante gas natural es importante utilizar recipientes adecuados, tanto en materiales como en dimensiones. Si tardas menos en preparar los platos también gastas menos.

  1. Lugares, tiempos y espacios de funcionamiento

Ahorrar en gas natural también es cuestión de hacer un buen uso de equipos e instalaciones. No es eficiente climatizar dos plantas de un hotel que están a medio ocupar o un salón que no se va a usar. Lo mejor es reorganizar la ocupación de los establecimientos para caldear solo espacios que estén en uso.

Además de ello, regular adecuadamente las temperaturas de los diferentes espacios es importante para ahorrar en gas natural. Para que el cliente esté a gusto no es imprescindible tenga que estar en tirantes en las zonas comunes. Mucho menos en restaurantes, donde a veces el calor de las cocinas sale hacia los salones.

Por otra parte, es un gasto de gas natural inútil mantener las cocinas en funcionamiento, aunque sea con los fogones al mínimo, durante todo el horario del servicio. Lo más eficiente es encenderlos solo cuando se vayan a utilizar.

El gas natural es una fuente de energía cómoda, limpia y eficiente, de ahí que siempre sea buena idea usarla en hostelería y restauración. Pero si viene de la mano de medidas de gestión energética diseñadas específicamente para cada negocio en función de sus necesidades, el ahorro energético será mayor.

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El gas natural es una de las fuentes de energía más eficientes, por ello, su uso en hoteles y restaurantes ofrece muchas ventajas. Sin embargo, el gasto energético en este tipo de establecimientos es muy elevado, de ahí que resulte imprescindible implementar también medidas destinadas a maximizar el ahorro de energía sin que ello signifique una merma en los servicios que se prestan. ¿Pero es posible? La respuesta es afirmativa.

Calefacción, lavandería, cocina o instalaciones como spas necesitan del uso de combustibles. Y es la energía que consumen uno de los gastos más importantes que asumen a diario. Con el uso de gas natural ya se está ahorrando frente a otras energías, pero aun así se puede seguir trabajando en todo lo relacionado con la eficiencia energética. ¿Qué hay que tener en cuenta?

  1. Buenos equipos y buen mantenimiento

Una de las formas más efectivas de ahorrar en gas natural, sobre todo en lugares donde el gasto de energía es elevado e inevitable, es con unos buenos equipos. Calderas, calentadores o cocinas anticuadas siempre serán menos eficientes que equipos de última generación. Si son muy antiguos, quizá convenga acometer su sustitución, aunque sea de forma paulatina.

También es muy importante llevar un correcto mantenimiento de los aparatos e instalaciones que funcionen con gas natural. Revisiones y limpiezas periódicas hacen que el rendimiento sea mejor con un menor consumo de energía.

  1. Evitar fugas

En el caso de la climatización, es importante trabajar en dos aspectos para ahorrar en gas natural: el aislamiento y los accesos. En el primer caso, mejorar el aislamiento supone menos esfuerzo para caldear las instalaciones y, por tanto, un menor consumo.

En el caso de los accesos, hay que tener en cuenta que hoteles y restaurantes son lugares de elevada concurrencia en los que las puertas se abren y cierran constantemente. Algo tan sencillo como poner barreras de aire en las puertas hará que no haya pérdida de temperatura interior y que, por tanto, el gasto del gas natural necesario en climatización también sea menor.

  1. La limpieza en las cocinas

En el caso de cocinas de gas natural, las más eficientes por su elevado poder calorífico, una sencilla medida de ahorro es mantener los quemadores perfectamente limpios. La grasa y la suciedad hacen que la combustión no sea tan buena como debería y que se dispare el consumo.

No es el único consejo respecto a las cocinas. Si la de tu hotel o restaurante funciona mediante gas natural es importante utilizar recipientes adecuados, tanto en materiales como en dimensiones. Si tardas menos en preparar los platos también gastas menos.

  1. Lugares, tiempos y espacios de funcionamiento

Ahorrar en gas natural también es cuestión de hacer un buen uso de equipos e instalaciones. No es eficiente climatizar dos plantas de un hotel que están a medio ocupar o un salón que no se va a usar. Lo mejor es reorganizar la ocupación de los establecimientos para caldear solo espacios que estén en uso.

Además de ello, regular adecuadamente las temperaturas de los diferentes espacios es importante para ahorrar en gas natural. Para que el cliente esté a gusto no es imprescindible tenga que estar en tirantes en las zonas comunes. Mucho menos en restaurantes, donde a veces el calor de las cocinas sale hacia los salones.

Por otra parte, es un gasto de gas natural inútil mantener las cocinas en funcionamiento, aunque sea con los fogones al mínimo, durante todo el horario del servicio. Lo más eficiente es encenderlos solo cuando se vayan a utilizar.

El gas natural es una fuente de energía cómoda, limpia y eficiente, de ahí que siempre sea buena idea usarla en hostelería y restauración. Pero si viene de la mano de medidas de gestión energética diseñadas específicamente para cada negocio en función de sus necesidades, el ahorro energético será mayor.

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