El origen de las emisiones de CO2 parte de dos fuentes principales que serían las fuentes naturales y las fuentes antropogénicas; si hablamos del origen natural del CO2 nos referimos a la respiración

Las emisiones de CO2 están más presente que nunca y marca datos de récord a cierre del año 2018, algo que puede parecer increíble dada la insistencia de las diferentes medidas mundiales tomadas para combatir el exceso de estas emisiones tan tóxicas para el planeta y las constantes nuevas normativas para mejorar la salud del medio ambiente, aunque este incremento tiene cierto sentido cuando se analiza en contexto.

El dióxido de carbono es uno de los gases más contaminantes a nivel medioambiental que existen y su crecimiento en los últimos años es cada vez mayor; causando efectos realmente nocivos para el planeta en el que vivimos, empeorando nuestra calidad de vida e influyendo en problemas tan importantes como el calentamiento global.

La economía mundial presenta un crecimiento al que no estábamos acostumbrados en ciclos anteriores, con el desarrollo de grandes países industriales como Estados Unidos o Japón y su aumento de producción crece la aparición del CO2, a su vez, la capacidad de las energías renovables todavía no es suficiente para abastecer la demanda de estas  grandes potencias.

 

Las fuentes de las emisiones de CO2

 

El origen de las emisiones de CO2 parte de dos fuentes principales que serían las fuentes naturales y las fuentes antropogénicas; si hablamos del origen natural del CO2 nos referimos a la respiración de los animales, los incendios forestales, los procesos de fosilización o las erupciones volcánicas, aunque hoy en día estas no son las fuentes mayoritarias.

Las fuentes de emisión de CO2 antropogénicas son las que tienen origen en los procesos industriales, la quema de combustibles fósiles para la obtención de energías, la quema de residuos o deshechos, los medios de transporte y otras actividades relacionadas con el nuevo estilo de vida del ser humano; siendo estas fuentes las que presentan un mayor crecimiento.

 

El impacto en el planeta de dióxido de carbono

 

El CO2 es uno de los responsables de lo que conocemos como el efecto invernadero, un fenómeno por el que el calor que produce el sol es retenido dentro de la atmósfera; cuando ciertos gases como el CO2 aumentan en exceso la retención del calor en la atmósfera es mayor y se produce un sobrecalentamiento global que tiene consecuencias en el clima mundial y en la vida en nuestro planeta.

Las diferentes etapas que se estudian a lo largo de la historia del planeta evidencian que la variación en el clima es algo cíclico y normal, aunque los efectos de las emisiones de CO2 producen que este cambio paulatino se esté acelerando y se produzcan situaciones agravantes como la concentración de gases responsable del efecto invernadero.

Esta variación del clima y del ecosistema afecta a la vida en el planeta a todos los niveles así que este sobrecalentamiento también está involucrado en el deshielo de los grandes casquetes glaciares y se produce un evidente aumento del nivel del mar afectando a ciertos fenómenos, como la evolución o crecimiento de los arrecifes de coral y a las especies que se alimentan de ellos.